01 junio 2011

Si no lo escribo EXPLOTO. He tenido un martes de lo más torcido así que a ver si me desahogo un poco con esta entrada, espero que a vosotros os resulte divertido, que yo ya he llorado mi dosis de hoy.


Empezamos el día mirando por la ventana, el señor del tiempo había prometido sol y calor para hoy, por lo que una madre organizada como yo ya contaba con ello para viajar a donosti en tren. Sin embargo el xirimiri que caía hacia las nueve y media de la mañana y unas puñeteras nubes grises sin ningún interés por separarse en un claro me hacían temer lo peor, que el tiempo no cambiase y que tuviese que coger el maldito coche. A esas horas de la mañana ya ha sido un poco deprimente la idea de tener que coger el coche, aunque todavía no tenía ni idea que dos horas más tarde tendría que moverlo por obligación.
Resulta que llevaba tres días mal aparcado y hoy precisamente, HOY, que me he despertado a las seis de la mañana, una ambulancia no ha podido pasar, y como no, los munipas han optado por ponerme una multa de 40 euros, en vez de llamarme para que moviese el coche, que estaba despierta! En realidad estaba un poco mal aparcado, un poco salido, SOLO ESO JOdER. Es que acaso no tenéis piedad de una madre con un bebe de dos meses que según donde aparque no puede sacar el carro del coche? Como si en este pueblo sobrasen sitios para aparcar. Estoy segura de que en Orio hay más coches que aparcamientos, los últimos que llegan tienen que aparcar en el pueblo de al lado.
Eso para que digan que a quien madruga dios le ayuda, UNA MIERDA PINCHADA EN UN PALO!
A todo esto hay que añadirle que nada más despertarme he hecho un bizcocho para mi amama, que lleva una temporada un poco fastidiada, y se me ha quemado, pero como por dentro estaba tiernito, ni le he dado importancia. Ahora me doy cuenta de que era una señal de que hoy el día se iba a chafar, como mi bizcocho.

Continuamos. He ido a donosti, he aparcado en el boulevard después de dos vueltas por el mismo sitio porque la primera vez me he confundido de carril y no me han dejado meterme en el parkin, he hecho los papeles que tenía que hacer y nos hemos metido en lo viejo a tomar un pincho, el mejor plan para arreglar una mañana como esta. Estábamos  decidiendo en que bar meternos cuando descubrimos una tiendita nueva de cachivaches, muñequitos y cajas de música. Nos metemos, curiosas, emocionadas por la cantidad de juguetitos divertidos que había, cuando la manta que llevaba para tapar a Shara se ha enredado con el cuerno de una muñeca de porcelana y la hemos tirado al suelo, con tan mala suerte de romperla. Efectivamente era la MÁS FEA DE TOOOOODA LA TIENDA, y si, la hemos tenido que pagar, primero porque mi madre se ha ofrecido desde el minuto cero, y segundo, por que la dependienta no se a dignado a rebajárnoslo. 17 euros que ha pagado mi pobre madre, que por cierto tengo que devolverle, porque qué culpa tiene ella de que yo hoy haya tenido un mal día, pero es que en el momento ha sido la gota que a colmado el vaso, y que si fuese por ella me habría largado de la tienda insofacto pidiendo perdón con cara de no haber roto nunca  nada más que esa muñeca.
En fin, ni pincho ni porras en vinagre, lo único que quería era irme a mi casa, así que le he dejado a mi madre en lo viejo con la muñeca, y me he vuelto pa Orio. Por supuesto, de camino todos los semaforos me han tocado en rojo, me han adelantado nosecuantos mil coches, tres me han pitado y no sé porqué y cuando he llegado había sitio para aparcar en frente de mi casa, pero yo ya había aparcado en una mierda de sitio en cuesta unos cuantos metros más lejos.

Todo esto es el resumen de mi mañana. Si, un DÍA DE MIERDA, que pa lo cerca que esta el culo de los cojones ya podría podía haber sido un dia cojonudo.